jueves, 29 de octubre de 2009

...mostrarme colores tan vivos, para luego diluirse en sombras, en un núcleo desolado... no se puede asimilar verdad más contraria, abismal y real que esta. Años de aire entrampado forman la obscuridad en las pupilas, secan la piel que no vive y destiñen el correr de los momentos a un extremo grisáceo y pútrido. Es que nadie lo observa, como instintivamente esquivo, como instintivamente perverso e intocable por un pensamiento impuesto... deciendes, levanto la mirada y no hay más que aire.... aire.

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