Silencio cercano,
obscuridad
unida con mi aliento.
Odio y serenidad
es lo que exhalo
tras mis tormentas.
En la lentitud de unas palabras, irrigación obnubilante de causas malformadas a tu interior tierno.
¡Muere lejos de mí, y entregame lo que es mío!
No derroches mas de mí, que el tiempo me pausó... nuevamente.

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